sin miedo

No te fíes del Miedo.

El miedo es tramposo. El miedo no cruza océanos, ni  sube montañas, ni cruza charcos si quiera…
El miedo traiciona, estanca e intenta tapar tus ojos.
El miedo no dice te quiero, o lo dice solo para protegerse.
El miedo roba besos, no da la mano, y no se atreve a mirar a los ojos.
El miedo crea escudos y barreras, te aisla de las maravillas de lo desconocido.
No te fíes del miedo, pues te dirá que no puedes, que es imposible.
Te dirá que es mejor no intentarlo.
Pasa del miedo, salta fronteras, suelta tus manos y deleita el trayecto.
Y si te caes en el intento, no te preocupes, seguro que encuentras algo interesante en el suelo…
Levántate y vuelve a intentarlo con más fuerza, pues recuerda que el miedo no toma tus decisiones.
El miedo insiste, el miedo acorrala, el miedo habla con fuerza y se aferra a tus entrañas.
Que tus ganas griten más fuerte que él.
Pasa del miedo.